Diálogos de (re)existencia Indígena Afro-Latinxs: Descolonialidades posibles*

Paulo Pinto/Agência PT

Paulo Pinto/Agência PT

POR KATUCHA BENTO, ANDREA SEMPÉRTEGUI, HERIBERTO RUIZ PONCE, LOUIS DI PAOLO [1]

Una versión anterior de este texto fue publicada anteriormente en inglés en Alternautas.

Introducción

Este artículo, en formato diálogo, es fruto del encuentro de lxs investigadorxs que participaron en el simposio titulado “Descolonizando el Norte Global: Afro-Latinoamérica, el Caribe y Abya Yala en diáspora” que tuvo lugar durante el 56º Congreso Internacional de Americanistas (ICA), el 20 de julio de 2018 [2]. Este trabajo colectivo resume las ponencias presentadas y las expone, de manera crítica, en forma de diálogo proporcionando a su vez las impresiones y percepciones de cada unx de lxs participantes del simposio acerca de dichas ponencias. Se trata entonces de un intercambio de saberes, en el cual temas que, inicialmente parecieran ser diversos, se conectan de forma dialógica para reflexionar sobre la herencia colonial y las opresiones vivenciadas por grupos indígenas y afro-latinxs.

Este conjunto de opresiones a las que nos referimos también han tocado nuestros cuerpos y nuestros sentires, ya que cada persona de este grupo de autorxs se auto-define como no-blanco, con identidad latinxamericana y algunxs de origen de clase pobre, y la mitad de nosotrxs nos identificamos con identidades queer. Este artículo busca centralizar las experiencias de lxs participantes de nuestras investigaciones con el fin de retratar realidades marginalizadas por la colonialidad de poder (Quijano, 2000). Asimismo, con el propósito de identificar posibilidades de descolonizar prácticas y discursos que violentan a nuestrxs hermanxs en Abya Yala.

Advertimos a lxs lectorxs que este no es un artículo tradicionalmente académico, aunque nuestras ideas parten también de diálogos con pensadorxs descolonialxs, feministas negras, indígenas y activistas antirracistas. Creemos que esta autoría compartida no solo es un manifiesto de estilo, sino una herramienta poderosa de desobediencia epistémica, que demanda nuestro espacio de (re)existencia a través de nuestro trabajo colectivo. La estructura del texto a continuación seguirá el orden de las ponencias como tuvo lugar durante el simposio. Empezando con la voz de Katucha Bento, presentamos un marco metodológico feminista negro que se aproxima a las realidades de mujeres negras que sobreviven las opresiones desde la blanquitud. Andrea Sempértegui es quien comenta esta presentación, dando énfasis a las cuestiones sobre las cuales Katucha llama la atención. Ejemplos de esto son la validación del “sentirpensar” de mujeres negras inspiradas en el uso del erótico de Audre Lorde y la creación de un espacio “Amefricaladino” de resistencia, propuesto por la autora feminista negra brasileña, Lélia Gonzalez.

Este diálogo continúa hablando de prácticas de resistencia y re-existencia a través de la voz de Andrea, quien nos cuenta sobre las luchas de mujeres indígenas por sus territorios en contra de la expansión de proyectos extractivos en la Amazonía Ecuatoriana. Heriberto Ruiz Ponce comenta esta presentación con un análisis cuidadoso sobre cómo los proyectos neo-extractivos son parte de un proyecto de modernidad que hacen evidente la forma en que la colonialidad de poder (Quijano, 2000) se manifiesta históricamente en Abya Yala.

El análisis que presenta Heriberto sobre las luchas por la validación de identidades afro y negras se entiende a partir de su explanación sobre la colonialidad de poder (Quijano, 2000) en el contexto mexicano. Esta contribución se inspira en la creación del Consejo Afromexicano en la Villa de Tututepec de Melchor Ocampo (Oaxaca) y nos la presenta como una práctica organizativa de resistencia en contra de la invisibilidad por parte del Estado Mexicano. Es importante resaltar que esta investigación fue hecha en conjunto con la investigadora Selma Jazmín Vázquez de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLASCO). El comentador de esta presentación es Louis Di Pablo – nuestro invitado especial del simposio – quien se enfoca en el papel opresor del Estado Mexicano como un instrumento de dominación, que al mismo tiempo ha creado posibilidades para nuevos procesos de identificación racial afrodescendientes a partir de la reforma constitucional.

El cuarto tema es resumido por Louis, quien nos presenta sus reflexiones críticas sobre el turismo LGBTQ+ en Uruguay. El autor cuestiona la legitimidad de los espacios alternativos de grupos LGBTQ+, que aunque marginalizados dentro de la sociedad patriarcal, crean y reproducen otros tipos de invisibilidad dentro de si mismos. Katucha comenta esta ponencia a partir de una lectura feminista negra y de estudios críticos de raza (Critical Race Studies) sobre espacios Queer. Sugiriendo preguntas sobre quiénes son y qué es el lugar de validación e identificación ‘Queer’, la comentarista finaliza con una provocación sobre la necesidad de replantear la interseccionalidad como herramienta fundamental de nuestros estudios descoloniales.

Este diálogo concluye, de manera breve, mencionando algunos puntos de convergencias entre las temáticas presentadas en las ponencias, que pueden promover prácticas descoloniales. Con eso, la intención no es de proporcionar una conclusión, sino estimular que se continue el debate y la discusión sobre proyectos de re-existencia que puedan fortalecer pueblos marginalizados y racializados como no-blancos por la colonialidad de poder (Quijano, 2000).

Creando una perspectiva AMEFRICALADINA: Afrobrazileñas Curando y Sobreviviendo a la Blanquitud en el Escenario Europeo

KATUCHA BENTO: Mi trabajo se relaciona con el amplio aspecto de las opresiones interseccionales (Crenshaw et al., 1996) en las vivencias de mujeres negras brasileñas en diáspora, negociando políticas de identificación en sus cotidianos en Reino Unido. Entiendo tales opresiones cementadas en la "colonialidad de poder" (Quijano, 2000), que impone roles raciales cristalizados y estereotipados que, para esta discusión, se entrecruzan con el género, la nacionalidad y (dis)capacidad. Mi interés es dar a conocer cómo estas mujeres están negociando sus identidades raciales y nacionales en el Reino Unido, donde hay formas diferentes de identificar a la “Otra” (Hall, 1996) no blanca/no europea/no hablante de inglés. Este escenario de “colonialidad de poder” (Quijano, 2000) afecta interacciones sociales, experiencias migratorias, y, sobre todo, las maneras de sobrevivir a las opresiones interseccionales. Luego, el proceso de identificar la “Otra” (Hall, 1996) se negocia en la economía afectiva (Ahmed, 2004a, 2004b; Muñoz, 2006; Gutiérrez Rodríguez, 2010; Tate, 2015) que está en relación con la colonialidad del poder y las nociones de negritud (Blackness), tejidas dentro del diálogo que forma el tapiz de las experiencias migratorias de estas mujeres negras brasileñas que viven en el Reino Unido.

El afecto circula, involucrando orientaciones hacia otros (Ahmed, 2004a, p.4). Esto hace que el proceso de identificaciones sea relacional, negociadas a punto de considerar las posibles traducciones de la relación dentro de una esfera social más amplia (Muñoz, 1999: 677). Dentro de la trayectoria migratoria, están presentes las nociones, percepciones y traducciones de la negritud brasileña, que se negocian en el contexto británico, donde la interseccionalidad de raza, género y nacionalidad sugieren una nueva dinámica de opresión, luchas y agencia. La interseccionalidad es una interacción relacional que "hace visible el posicionamiento múltiple que constituye la vida cotidiana y las relaciones de poder que son fundamentales para ella" (Phoenix and Pattynama, 2006, p. 187).

Para hablar de esta economía de afecto presentes en la vida de estas mujeres negras brasileñas, utilizo los conceptos de “Amefricaladina” de Lélia Gonzalez (1988) y el “uso del erótico” de Audre Lorde (1984) como herramientas metodológicas y de re-existencia que me permiten navegar por realidades complejas y vislumbrar estrategias de cómo negociar negritud, género y nacionalidad. Son herramientas metodológicas y de re-existencia porque, por el un lado, la Amefricaladina significa tejer lazos entre grupos negros e indígenas (tomando en cuenta que estas son categorías racializadas), y de diversos orígenes geográficos y de nacionalidad (caribeña, latinoamericana y africana), reclamando una posicionalidad decolonial de constante "negación" (negação) del lugar que el racismo reserva a los pueblos racializados (Gonzalez and Hasenbalg, 1982; Gonzalez, 1988). Lo erótico tiene la función de validar y comprender las experiencias de mujeres negras, apostando por su espacio de enunciación y por su poder de liberación de las cadenas opresoras. Por lo tanto, lo erótico está presente como una capacidad de conexión para compartir experiencias y diferencias, creando así una perspectiva Amefricaladina desde donde nosotras, las mujeres negras, re-existimos a las opresiones a través del conocimiento propio y situado (standpoint, in: Collins, 1990).

Con esta premisa de validación del conocimiento de la mujer negra brasileña viviendo en Reino Unido, cuento la historia de Ceci: Herstory [3]. Se trata de una mujer negra brasileña que llegó a Inglaterra después de varios intentos frustrados de desarrollarse profesionalmente en Brasil. En Inglaterra vivió algunas aflicciones, riesgos y dificultades para encontrar trabajo y aprender inglés. Conoció a su marido, pero le pidió divorcio debido la constante violencia doméstica y a la falta de acción de la policía cuando Ceci buscaba apoyo institucional. Durante esta relación, hubo un episodio de violencia cuando la policía fue llamada por Ceci, pero los oficiales desestimaron sus reclamos y no registraron como ocurrencia policial. El juez a cargo de su proceso de divorcio no reconoce como pruebas válidas sus llamadas a la policía, ni las pruebas presentadas para justificar los abusos que ella sufría por parte de su marido.

Por este motivo, su situación migratoria en Inglaterra corría el riesgo de tornarse ilegalizada (sin una justificación para presentar el divorcio, ella no podría continuar su solicitud de un permiso de residencia a través del matrimonio). Debido a un accidente de coche, Ceci queda con una discapacidad física adquirida permanente, lo que agrava su situación emocional, psicológica, financiera y legal en el país. En su herstory, Ceci cuenta que fue en este momento cuando ella conoció lo que significaba la tristeza. Sin embargo, este también fue el momento en el cual ella, utilizando el erotico, encontró fuerzas para buscar recursos y ayuda para entender su nueva condición de persona con deficiencia, crear una comunidad de apoyo y buscar trabajo.

Lejos de una romantización de historias de superación de mujeres negras que sufren exclusión, o de sugerir desde una perspectiva meritocrática que la experiencia de Ceci es fruto de una lucha individualizada, esta herstory muestra la posibilidad de Amefricanidad. Es decir, la posibilidad de tejer grupos de resistencia que, primeramente, resisten a las agresiones normalizadas socialmente por la blanquitud y sus consecuencias mortales. Segundo, porque el espacio feminista negro nos enseña que el uso de lo erótico (Lorde, 1984) – del potencial del amor propio – es verdadero y revoluciona las prácticas de liberación.

Hoy Ceci aprendió a convivir con la depresión, con bajones emocionales, y conociendo sus vulnerabilidades. Al mismo tiempo ha encontrado otro amor y trabaja en un área que le permite adaptar su realidad como persona con discapacidad y tener posibilidades para visitar a su mamá de vez en cuando en Brasil. En mi lectura, pienso que el uso de lo erótico (Lorde, 1984) por parte de Ceci, es evidente en la forma como ella ha encontrado el espacio para poder ser ella misma dentro de la atmósfera hostil (hostile environment) británica (Arif and Wangari-Jones, 2018). En conclusión, mi contribución no busca situar a las mujeres negras en espacios de victimización, sino reconocer que muy a pesar de las opresiones interseccionales, existe la posibilidad de crear redes en las que nuestras herstories existan también y se tejan en conjunto. Este tejer es una prueba de nuestra existencia sistemáticamente invisible para los ojos de la colonialidad de poder, de nuestra (re)existencia para superar la blanquitud, y de nuestras posibilidades Amefricaladinas (Gonzalez, 1988) de eróticamente (Lorde, 1984) florecer más allá de la blanquitud.

Invito aquí a Andrea, compañera del simposio, con quien conviví durante mi experiencia como investigadora visitante en el Centro de Estudio Culturales de Posgrado Internacional (GCSC), en la Universidad Justus-Liebig en Giessen, Alemania. Andrea, ¿cuáles son tus reflexiones e interpretaciones sobre mi ponencia?

ANDREA SEMPERTEGUI: Antes de hablar de mi reflexión sobre tu ponencia, creo que es importante presentar desde dónde estás hablando. Luego, presentaré lo que me ha llamado la atención durante tu exposición.

Katucha Bento es activista brasileña, bailarina de samba y socióloga cursando su doctorado en la Universidad de Leeds, Reino Unido. Katucha Bento, quien también fue la organizadora del simposio, nos compartió un fragmento de su investigación y sus reflexiones que conectan los temas de migración, racismo, género y afecto desde una perspectiva decolonial y feminista negra.

En primer lugar, nos introdujo al imaginario de Leila Gonzalez, pensadora, antropóloga y política brasileña, a través del término “Amefricaladino”. Mientras esta palabra es un ejemplo de cómo Leila Gonzalez ingenia un lenguaje que teje la resistencia negra e indígena en contra del racismo, también nos sirve para crear lugares de enunciación y de re-existencia para continuar la lucha y el legado de personas como la política y activista “amefricaladina” Marielle Franco. Esta activista y política fue asesinada en marzo de este año en el contexto de su activismo y su trabajo político en la municipalidad de Río de Janeiro por hacer denuncia pública de la violencia policial en las favelas.

Es así, que enunciado que “Marielle está presente”, K. Bento nos presentó dimensiones políticas y cotidianas de su investigación de doctorado en las cuales se puede ver cómo mujeres migrantes afrobrasileñas crean lugares “amefricaladinos” en Inglaterra para re-existir el racismo y las imposiciones normativas de la blanquitud. Utilizando lo “erótico” de la poeta y feminista negra afroamericana Audre Lorde, que se refiere a un proceso de sentirse “una misma” y que recrea lugares desde los cuales podemos hablar y ser, K. Bento nos presentó la historia de “Ceci”.

Escuchar el relato de la vida de Ceci a través de la voz de K. Bento fue una experiencia crucial para “sentirpensar” sobre como el proceso de lo erótico va más allá de crear un lugar intelectualizado y reflexionado para la resistencia. La historia de Ceci (herstory) nos mostró las posibilidades de encontrar espacios para el empoderamiento que surgen de experiencias de vida cruzadas por la negación y el sufrimiento en la diáspora. El sentir de estas experiencias es lo que crea espacios que parecieran imposibles en un mundo marcado por el racismo y el patriarcado, pero que sin embargo se tejen y se habitan desde el amor propio y la solidaridad en comunidad.

Desde la necesidad de hablar y crear solidaridad y re-existencia, sigo este dialogo con mi presentación, que teje conexiones entre temas de extractivismo en la Amazonia y las comunidades indígenas, a partir del pensamiento descolonial.

Kawsak Sacha: Re-existencia más allá de la Resistencia

ANDREA SEMPERTEGUI: Esta ponencia se conectó con la temática del simposio, invirtiendo su objetivo. Mientras el diálogo de “Decolonizando el Norte Global” buscaba indagar sobre las influencias de poblaciones afro-latinoamericanas, afro-caribeñas e indígenas en formaciones socio-culturales y políticas en el Norte Global; mi presentación quiso más bien mostrar cómo las luchas que se están dando en estos momentos en territorios Abya Yala están conectadas con las formas histórico-estructurales que han determinado qué poblaciones y territorios son sacrificables para la hegemonía de formas de vida consumistas en el Norte Global. Partiendo del pensamiento de Cedric Robinson, me enfoqué en cómo la expansión de proyectos extractivos en la Amazonía Ecuatoriana es parte del “capitalismo racial” (Robinson 1983), donde rastros de fases anteriores de expropiación racializada continúan teniendo repercusiones y se intensifican con nuevas técnicas de exclusión y ocupación racializadas y de género (Bhattacharyya 2018). Esta contextualización histórica es importante para reflexionar  qué formas de poder permean las luchas que se están dando en el Ecuador, sin reducirlas a meras resistencias a las lógicas capitalistas de ocupación territorial.

Empecé mi presentación conectándome y diferenciándome de debates académicos sobre el “neoextractivismo”. Este debate nace cuando varixs académicxs (Alberto Acosta 2012, Eduardo Gudynas 2010, Maristella Svampa 2011, entre otroxs) tratan de indagar sobre el por qué gobiernos progresistas en Latinoamérica continúan e incluso intensifican proyectos extractivos. En el caso de Ecuador, a pesar de que el gobierno de Alianza País impulsó una agenda ambientalista desde el 2006, la extracción de petróleo se expande en todo el país y se justifica como necesaria para erradicar la pobreza. Mientras concuerdo con muchas de las reflexiones generadas en el contexto de este debate, especialmente en relación a las nuevas estrategias de ocupación territorial facilitadas por el neoextractivismo como un modelo de desarrollo, mi presentación buscó vislumbrar las raíces profundamente coloniales, racistas y patriarcales que facilitan actualmente procesos de ocupación extractiva para la producción de materias primas para el Norte Global.

Mencioné tres ejemplos actuales que revelan qué territorios, cuerpos y formas de vidas son sacrificables para la expansión de la XI Ronda Petrolera y de proyectos megamineros en el Ecuador. En primer lugar, la construcción colonial y subordinación de la Amazonía ecuatoriana como “periferia” ha sido crucial para su lugar estratégico en el discurso gubernamental que busca “refundarla” y “emanciparla” de la pobreza con el programa “Nueva Amazonía” (Vallejo y García-Torres 2017). Este programa consiste en expandir las fronteras extractivas a través de proyectos de inversión social, afectando así territorios indígenas, campesinos y áreas protegidas como el Parque Nacional Yasuní. Segundo, los cuerpos mayormente afectados por proyectos extractivos han sido comunidades indígenas, sobre todo comunidades Shuar, quienes se han opuesto históricamente a la colonialización territorial y actualmente están resistiendo a los proyectos mega-mineros. Un ejemplo de esto es el asesinato de varios líderes (Bosco Wisum, Freddy Taish y José Tendetza), hecho que se enmarca dentro del patrón de persecución y asesinato de líderes sociales que ponen resistencia a las actividades extractivas en toda Abya Yala. Tercero, la ocupación extractiva a través de proyectos desarrollistas como las “Ciudades del Milenio” afectan formas de vida fuera de las relaciones de producción capitalista, ya que son consideras como “generadoras de pobreza”. Este es el caso de mujeres indígenas amazónicas, quienes se ven obligadas a sacrificar sus relaciones afectivas en la selva y su trabajo como cultivadoras y proveedoras autosustentables cuando se pasan a vivir a estas ciudades (Cielo et al. 2016).

Sin embargo, las mujeres no son víctimas pasivas de la ocupación extractiva. Mi ponencia concluyó mostrando como la organización de mujeres amazónicas del centro-sur es un ejemplo de re-existencia que va más allá de la resistencia hacia las políticas extractivas promovidas por el gobierno. Estas mujeres iniciaron la “Marcha por la Vida” en octubre de 2013, con el objetivo de entregarle al expresidente Rafael Correa la propuesta Kawsak Sacha (Selva Viviente). Esta propuesta tiene como objetivo principal declarar a la Amazonía como “selva viva”. Es en ella que se visibilizan otras formas de relación y convivencia en los territorios amazónicos que han sido históricamente negadas y que van más allá de imaginarios modernistas y conservacionistas sobre la selva.

Ahora paso la palabra a Heriberto Ruiz Ponce para que comente desde su perspectiva cuáles fueron los puntos clave en mi ponencia que deben ser discutidos y expuestos en nuestro diálogo.

HERIBERTO RUIZ PONCE: Mis comentarios sobre tu ponencia hacen un recorrido sobre la historia colonial de ocupación y explotación territorial.

La ponencia de Andrea Sempertegui nos mostró con ejemplos muy concretos cómo el imaginario de la modernidad ha construido horizontes y territorios sin personas, presentados siempre como espacios vacíos bajo conveniencia del capital, en tanto que así justifica la ocupación espacial para su explotación.

El recorrido general del análisis presentado, dio cuenta del proceso histórico (desde la época de la invasión colonial europea hasta los nuevos proyectos neoextractivistas trasnacionales) en el que la región hoy conocida como Amazonía ecuatoriana ha sido objeto de esta construcción del vació aprovechable. Ahora bien, queda claro que en la revisión de diversas geografías e historias situadas en Abya Yala el proceso puede ser verificado como una sistemática forma de expoliación, con sus propias “continuidades y rupturas coloniales y neoliberales en las estrategias de ocupación de vidas y territorios”. Frente a ellas, los pueblos han sostenido formas de resistencia diversas, visibles e invisibles, frente a las intenciones constantes por invisibilizarles y negarles la opción por asumir el control de sus vidas, sus territorios y lugares sagrados.

En el caso revisado, las lógicas de ocupación de territorios y de vidas ejecutados por los proyectos extractivos en la Amazonia ecuatoriana cíclicamente surge, con un cariz y discurso similar, en el que para la ejecución de las políticas públicas es necesario realizar ciertos sacrificios a cambio del beneficio general. En su saldo característico, son las mujeres indígenas y campesinas que viven en proximidades a zonas de proyectos extractivos las que reciben tácitamente la clasificación de “sacrificables” en nombre del progreso.  Al escuchar la ponencia aquí, en el centro del viejo reino de España, tomaron cuerpo y se hicieron presentes los pueblos Achuar, Shuar, Zapara, Kichwa, Shiwiar, Andoa y Waorani. Más aún, quienes escuchamos la explicación de Sempertegui conocimos lo que es la Kawsak Sacha (Selva Viviente), un movimiento de articulación creativo -impulsado  por mujeres- que se dio como respuesta a los nuevos embates del estado ecuatoriano para explotar la Amazonía.

Para un observador externo, como quien esto escribe, son notorias las tensiones existentes entre diversos proyectos de nación y desarrollo dadas al interior de un mismo país. Sin embargo, con el caso concreto del Ecuador que se nos presentó en el panel, claramente es posible constatar que las distancias geográficas entre nuestros países y sus genealogías históricas no resultan tan distantes ni ajenas a la hora de comprender los modos en que opera la colonialidad del poder (Quijano, 2000), del saber y del ser sobre nuestros diversos mundos de vida.

Es con este campo de análisis que sigo en la próxima sección de diálogo, presentando la investigación que llevé a cabo con Selma Jazmín Vásquez Bracamontes. En la presentación, hablo cómo se opera la colonialidad de poder en el contexto Mexicano, con énfasis en el grupo Afromexicano de resistencia por la autonomía de auto clasificación racial, validando identidades afro y negras en el país.

El Consejo Afromexicano:
Encrucijada de Identidades y Oportunidades Políticas

HERIBERTO RUIZ PONCE: El llamado movimiento afrodescendiente en México tiene un horizonte reciente que no ha sido lo suficientemente explorado en términos de construcción de identidades políticas. Su presencia específica en Oaxaca es conocida generalmente en términos de la información histórica, y la preservada en la cultura y la memoria popular. Sin embargo, no existen suficientes estudios actualizados que identifiquen las dinámicas políticas a las que han entrado recientemente en relación al Estado y a otros grupos culturales que pugnan por posicionar sus agendas en el escenario público.

El caso del estado de Oaxaca, se abrió un repertorio de opciones legales que ha estimulado la emergencia de movimientos de personas afrodescendientes a partir de la configuración de una estructura de oportunidad política: concretamente nos referimos a la reforma al artículo 16 y 25 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Oaxaca, en el año 2013, en la que se introduce la categoría de afromexicanos. Este cambio a las reglas del juego político no significa que previamente no hubiera organizaciones y personas –tales como México Negro A.C, África A.C. y Purpura A.C– comprometidas con impulsar el reconocimiento de derechos de los afromexicanos desde años atrás. Al contrario, fue justamente la acumulación de sus acciones y presiones ejercidas hacia los poderes centrales del gobierno del estado, por lo menos durante una década anterior, que se derivó la reforma constitucional referida. Sin embargo, ésta reforma ha dado una apertura más amplia a nuevas dimensiones en el entorno político local, que incentivan la acción colectiva de otros sujetos y grupos hacia el avance de la progresividad de derechos y políticas públicas enfocadas en las personas afrodescendientes.

La experiencia reciente constata cómo los pueblos afrodescendientes han buscado, a través de diversas vías, el reconocimiento de sus luchas por otras instancias políticas internacionales. Las redes de solidaridad, por ejemplo, son una de las herramientas principales a las que los movimientos sociales en general han recurrido en los últimos años, aprovechando los avances en las tecnologías de comunicación. Los movimientos afro y su discurso contemporáneo, en este sentido, están teniendo repercusión en diversos ámbitos gracias a los nuevos entornos políticos, a su capacidad de comunicación y al avance en su reconocimiento como sujetos de derecho. La invisibilidad de los pueblos subalternos se desvanece paulatinamente, y algunos sectores se están acomodando a estas nuevas dimensiones de estructuración.

El juego y pugna por el reconocimiento constitucional de actores sociales es, muchas veces, una condición no necesaria pero suficiente para generar las oportunidades políticas. En el caso de los movimientos de afrodescendientes en Oaxaca, el cambio normativo ha resultado clave para la activación de procesos organizativos en torno a la construcción identitaria. Aquí se centra la observación en el Consejo Afromexicano, constituido en 2014 en la Villa de Tututepec de Melchor Ocampo (Oaxaca). Es una de las organizaciones activas que ha promovido, en distintos niveles, una ruta de construcción identitaria que amerita ser registrada y dimensionada en sus actividades pioneras. Dentro de su agenda de actividades se encuentra una convivencia llamada “Kermes, talento y cultura” que tiene como fin dar a conocer públicamente la cultura afromexicana e identificarse con ella. Al igual que la junta mensual, esta actividad se realiza, se alterna y varía en alguna de las comunidades que integran el Consejo, principalmente en aquellas cuya presencia y actividades ha sido escasa.

A nuestro parecer, el incremento en la participación cada vez mayor de grupos organizados en la región que plantean una agenda pública programática sobre derechos y políticas públicas enfocadas en las personas afrodescendientes responde a una estructura de oportunidad política concreta y fundamental para este proceso que estamos observando: la reforma de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Oaxaca, en sus artículos 16 y 25, donde se introduce por primera vez, al sujeto jurídico afromexicano. Se trata de una dimensión congruente, formal, del contexto político de la entidad que, aunque no necesariamente produce las trasformaciones directas en la cotidianeidad de las poblaciones negras, sí abre oportunidades políticas para avanzar en rutas de incidencia, con objetivos concretos.

La reforma constitucional no ha sido el origen del movimiento afro en Oaxaca, al contrario, la reforma es el resultado de la acumulación de acciones acumuladas de personas y agrupaciones que han empujado hacia ella. A su vez, este cambio en la definición de las reglas del juego, abre posibilidades para nuevos desafíos, tanto para el Estado, como para las propias organizaciones afrodescendientes. Para sus integrantes, la conformación y desarrollo del Consejo les ha brindado la oportunidad de participar en el ámbito político, aportando así a la lucha por el reconocimiento de sus derechos y, más allá de esto, los motivó a incluirse dentro del movimiento, ya que a partir de entonces ellos han comenzado a identificarse como afromexicanos.

El desafío colectivo actual del Consejo Afromexicano implica grandes inversiones de energía en distintas dimensiones, y en diferentes tiempos. Su supervivencia o declive en el escenario sociopolítico nacional dependerá del ajuste de sus objetivos comunes, de la solidaridad e interacción mantenida con otras organizaciones y del diálogo con los integrantes de cada una de ellas.

Aquí invito a Louis para que nos cuente sobre sus percepciones sobre esta ponencia sobre movimientos sociales de resistencia en Mexico.

LOUIS DI PAOLO: Mi reflexión sobre tu ponencia se enfocará en la importancia del reconocimiento constitucional de Afrodescendientes en Oaxaca en 2013, así como la creación de nuevas posibilidades de acción política entre grupos Afrodescendientes mediante una identidad legal, enfocándose en el Consejo Afromexicano, creado en 2014. El profesor Heriberto Ruiz Ponce, nos presentó esta investigación realizada junto con Selma Jazmín Vásquez Bracamontes sobre identidades políticas Afrodescendientes en el estado de Oaxaca, enmarcando la perspectiva descolonial, a partir de la discusión de Aníbal Quijano (2000) sobre la “Colonialidad de Poder”, en la que se plantea que la clasificación de etnicidades y razas en el Sur Global funciona como un instrumento de dominación fundamental del capitalismo mundial. Esta discusión está estrechamente ligada a las ideas históricas en la filosofía occidental en las que África pertenece a un imaginario de subdesarrollo para legitimar este sistema de codificación.

Ruiz Ponce y Vásquez Bracamontes demuestran que hay un crecimiento del número de individuos quienes se autoidentifican como afrodescendientes en el Estado. Ellxs examinan las relaciones que existen entre ese creciente aumento de la identidad afrodescendiente y el proceso de la discusión política. La reforma constitucional, que en sí misma fue catalizada por grupos activistas Afrodescendientes, ha generado nuevos espacios políticos para ampliar la lucha Afromexicano en el estado de Oaxaca, con la creación de esta identidad legal.

Este estudio sobre la identidad legal abre nuevas discusiones en torno de las encrucijadas entre el cambio social y la negociación de identidades raciales y étnicas dentro de estructuras gubernamentales. Ha sido un tema poco estudiado en esta región. Aunque estas subjetividades racializadas cumplen con ideas estatales liberales sobre identidad, su permanente invisibilización en el discurso político de Oaxaca antes de la reforma, les imposibilitaba a estos grupos un instrumento legal para reclamar sus derechos. Ponce y Bracamontes consideran las complejidades que acarrea reclamar derechos en un ámbito político con subjetividades fluidas a quienes las establecen en contextos legales y políticos. Lxs autores encuentran que la reforma constitucional ha creado nuevos diálogos entre grupos Afrodescendientes para establecer agendas y objetivos colectivos. Este tema tiene conexiones con mi investigación, ya que es importante analizar críticamente las agendas políticas inclusivas que utilizan identidades legales y/o políticas dentro de las estructuras gubernamentales liberales. A continuación, presento mi ponencia sobre turismo LGBTQ en Uruguay.

Descolonizando ‘Gay Friendly’ en Uruguay

LOUIS DI PAOLO: En 2016, Uruguay fue galardonado como el país más ‘gay friendly’ en América Latina por la guía gay internacional de turismo, Spartacus. Esto se debe a la nueva agenda de derechos en el país, en la que se destaca el matrimonio igualitario y la adopción para parejas del mismo sexo. Esta clasificación internacional (aunque frívola) de progreso social ha sido utilizada por el ministerio de turismo para promocionar a Uruguay como un destino atractivo para el viajero gay afluente, mercantilizando los logros de la sociedad civil.

Esta apropiación de luchas por el Estado para fines de mercado demuestra la culminación de los peligros de lo que María Galindo (2015) llama la ‘oenigizacion’ de movimientos de grupos históricamente discriminados en América Latina, en la lucha por la igualdad dentro del sistema neoliberal, mediante discursos igualitarios y consumistas. María Galindo (2015) argumenta que se trata de una nueva forma de clientelismo, donde el financiamiento de grupos reproduce la misma lógica productivista del Estado. En los estudios de turismo y en algunos sectores de las relaciones internacionales existe la creencia que el turismo LGBT tiene una relación concreta con la promoción de derechos sociales de estos grupos al nivel mundial y que es también apoyado por la organización de turismo de las Naciones Unidas (Vorobjovas‐Pinta & Hardy 2016). Esto se ve reflejado en la política de relaciones exteriores de los Estados Unidos, a través de la agencia del USAID. en el año de 2016, esta agencia donó un millón de dólares a la Republica Dominicana para promover derechos LGBT, para un desarrollo del turismo LGBT en el país (Taveres, 2016), lo que también es una política en otros países del Cono Sur y por medio de las embajadas occidentales. Esto demuestra lo importante que es seguir de cerca estos procesos clientelistas y coloniales, porque como argumenta Puar (2002) en su crítica de turismo LGBT transnacional en el Caribe, este acceso económico para algunos invisibiliza subjetividades más disidentes y asimismo sus mayores necesidades.

Al analizar críticamente la política de la promoción del turismo LGBT en Uruguay, en esta ponencia, quería enfatizar la importancia de autocriticarse uno mismo, como manera de descolonizar la academia del Norte. Mediante este trabajo, mis motivos de estudiar el turismo LGBT en Uruguay se revelaron como una extensión de discursos y practicas homonormativos (Duggan, 2003), debido a mi esperanza privilegiada en los discursos de igualdad liberal propugnados por el capitalismo arco iris. Es necesario ser crítico respecto a los espacios que abordamos en los análisis, pero si uno no cuestiona y critica su posicionamiento dentro de estructuras coloniales como investigador, y asímismo también como sujeto, sería otra extensión colonial dentro de la relación de investigador y el campo de estudio, reproduciendo lógicas neoliberales dentro de la teoría queer del Norte.

Ahora invito a Katucha Bento para hablar sobre mi ponencia, que está conectada con su presentación sobre la importancia de una mirada interseccional entre opresiones y procesos identitarios.

KATUCHA BENTO: Ha sido un placer organizar este simposio y contar con tu presencia, Louis, en nuestro diálogo. Veo que tu contribución es necesaria para promover la reflexividad en el proceso de investigación (sobre reflexividad como concepto epistémico: Tate, 2005; Gill, 1998). El punto clave que me llama atención es que tú y yo nos auto- identificamos con los temas que investigamos, seguramente no se trata de la única forma de nuestra identidad, pero es crucial por el rol que tenemos/cumplimos en este mundo. Por este motivo, empiezo con una reflexión sobre cómo el Norte Global utiliza una manera “interseccional” de hacer llamadas para el turismo LGBTQ+ en Uruguay.

Esta claro que esta es la clásica colonización del saber por parte de grupos hegemónicos (blancos, eurocéntricos, de clase media) que hace uso de terminologías de resistencia, en este caso, del feminismo negro. La noción de interseccionalidad pasa a tener valor de cambio, mercantilizado a través de un imaginario alternativo, que al mismo tiempo que celebra sexualidades alternativas, inviabiliza grupos oprimidos de tomar parte de tales actividades. Se trata de una contradicción problemática que requiere reflexiones más profundas dentro de estos colectivos, sobre promoción de autocrítica y espacios de inclusión.

Shirley Tate (2015) lleva en cuenta una aproximación foucaultiana, descolonial y feminista negra para hacer su análisis con sobre los espacios (in)visibles del cuerpo de mujeres negras británicas, hace una reflexión sofisticada – que parece simple, pero en la cual es  muy difícil de encontrar equilibrio – sobre el peligro de la normalización, disciplina y observación del cuerpo. Shirley habla de que nuestra posibilidad de resistir al poder, se pasa  cuando nos tornamos agentes de nuestra propia normalización, creando categorías de clasificación, normas discursivas y medidas de diferencia (Tate, 2015, p. 4). Louis y Shirley me inspiran para llamar la atención a reflexividad en cuanto investigadorxs, buscando entender nuestras posiciones de poder ante lxs participantes; y en cuanto activistas que hacemos parte del grupo de resistencia.  Tornarse agentes de nuestra propia normalización puede autorizar nuevos métodos de exclusión que es lo que Louis se remete en su presentación. Al no estar en constante cambio y negociación a respecto de las normas discursivas de la resistencia, los espacios “gay friendly” que Louis presenta entran con medidas excluyentes de diferencia y marginalización marcadas por lógicas capitalistas.

El proceso opresivo que sentimos, (ni siempre) sobrevivimos y (ni siempre) nos curamos demanda concebir cuestionamientos constantes sobre las consecuencias de alianzas y rompimientos que hacemos con el capitalismo. Tales negociaciones son afectadas por la colonialidade de poder, que mantiene a nosotros, populación queer, entre grupos marginalizados, idenpendiente de la ascensión económica que nos permite excluir “Otrxs” sujectxs de nuestros colectivos.

La presentación de Louis me ha despertado más el interés por acompañar su investigación, porque creo que la lectura sobre espacios, subjetividades e identidades queer nos darán frutos muy positivos para el pensamiento descolonial.

Consideraciones Finales

Este diálogo nos sirvió para relacionar la falla del Estado en reconocer las identidades de grupos marginalizados con las opresiones sufridas por tales grupos. En las ponencias se manifestó que el Estado participa activamente en reproducir estas opresiones a partir del “Contrato Racial” propuesto por Charles Mills (1997). Se trata de un conjunto de practicas formales e informales de dominación que ha permitido históricamente la opresión de cuerpos y vidas no-blancas para mantener el poder hegemónico blanco|Eurocéntrico|Occidental. Entendemos que las prácticas de racismo, homofobia, sexismo, discapacidismo, y desterritorialización presentadas en este artículo, aunque vividas en ámbitos privados, son síntomas autorizados por instituciones estatales creadas para servir el propósito de la colonialidad del poder (Quijano, 2000).

En el caso de Ceci no haber sido reconocida como víctima de violencia doméstica ya implica múltiples opresiones del patriarcado desde la forma de naturalizar acoso moral, físico y psicológico en contra de mujeres en el ámbito público y privado. Esto en mayor medida en cuanto a la banalización institucional, pues no se promueven políticas de prevención de violencia, ni acogida y protección de las victimas como tampoco se diseñan proyectos educativos a personas agresoras.

En la presentación de Andrea Sempertegui, el Estado aparece una vez más como principal propulsor de prácticas opresoras en contra de los grupos marginalizados, fallando en reconocer los impactos negativos producidos por la expoliación de la tierra en Amazonía. Se trata de una consecuencia que incluye la muerte de personas y de la naturaleza, encarcelamiento de activistas y desigualdades de género – ante lo cual grupos racializados como no-blancos en América Latina, históricamente, llaman la atención, como es el caso de las mujeres que mujeres iniciaron la “Marcha por la Vida”. Estar en contra las políticas extractivas promovidas por el gobierno no es apenas un acto de resistencia sino la confirmación de que se sigue existiendo ante las posturas de colonización territorial.

La colonialidad de poder representada por el Estado se hace presente en la falta de reconocimiento de grupos identitarios racializados. Heriberto Ruiz Ponce apuntó en su ponencia la importancia de entender estos sujetos de las poblaciones negras en el contexto político como oportunidad de avanzar en programas de igualdad social. Las identidades Afromexicanas importan en la organización social, necesitan ser validadas en el ámbito nacional y ser comprendidas no como identidades conflictivas, sino como posibilidades de producir transformaciones positivas con el fin de reconocerlos derechos de los grupos invisibilizados, como es la propuesta del Consejo Afromexicano.  

Louis Di Paolo también nos ofrece su visión crítica de las prácticas clientelistas estatales que perpetúan los procesos coloniales dentro de la comunidad LGTBQ, a través de un reconocimiento de una identidad comercializada. El Estado revela esto al aprobar leyes que, al tiempo que satisfacen las demandas de algunos, reproducen modelos hegemónicos, blancos y normativos que hacen invisibles las identidades y necesidades de los sujetos más vulnerables dentro de la comunidad LGBTQ. El efecto de este proceso es que los discursos y prácticas LGBTQ se vuelven homonormativos y que el reconocimiento estatal de las identidades LGBTQ se mercantiliza a través de los discursos y prácticas de desarrollo turístico, que sirven a los intereses económicos del estado, creando una ilusión de inclusión, en detrimento de las subjetividades más vulnerables.

En todas las presentaciones se puede ver que resistir la colonialidad de poder es una práctica necesariamente interseccional. Resistir en cuanto sujetos politizados es la prueba revolucionaria de reclamar el espacio de existencia en un continente que sufre las consecuencias de lo que significó la colonización a través de la esclavitud de nuestros ancestros, la explotación y expropiación de la tierra indígena y la desvalidación de nuestros saberes marginalizados en el proceso. Estos saberes se han presentado en este diálogo a partir de lugares raciales, de género, de sexualidad y nacionalidad que contextualizan necesidades y posibilidades de descolonizar las prácticas que nos excluyen.

Haber hecho este trabajo colectivo de construcción de saberes es parte de una práctica de inclusión emancipadora que nos permite atrevernos a romper con los grilletes coloniales y promover formas diversas de re-existencia. Es decir, este trabajo a ocho manos es una invitación a crear experiencias colaborativas en el intento de descolonizar más allá del Estado opresor.  Empecemos por diálogos constructivos, prácticas diarias de concienciación sobre los impactos y consecuencias de nuestras acciones en cuanto sujetos de transformación. Reconocer lugares y sujetxs marginalizadxs es también una responsabilidad académica, que para inserirse en colectivos descoloniales, necesita considerar los espacios de privilegio que ocupamos.

* Estamos utilizando deliberadamente la letra “x” y el término “Latinxs” sin el uso de “o / a” o “@”, como una decisión política de desidentificación con las construcciones de binarios de género que hacen referencias restrictivas a múltiples posibilidades en torno a la fluidez y performatividad de identificación de género/ sexo/sexualidad. Esta posicionalidad hace referencia a las contribuciones en la literatura Queer y/o Latinx, como Elondust Patrick Johnson, Gloria Anzaldúa, Juliana Huxtable, Omise’eke Natasha Tinsley, Roderick Ferguson, Sara Ahmed, Simone Browne, entre otros autores que inspiran el proceso de cuestionar debates sobre género/sexo/sexualidade y sus interseccionalidades.

Notas

[1] Katucha Bento es profesora y estudiante de doctorado en la Universidad de Leeds e investigadora asociada al CRED (Centre for Race, Education & Decoloniality, Leeds Beckett Univeristy, UK) y al QDFCT (Research Network in Queer Studies, Decolonial Feminisms, and Cultural Transformations, Universidad Justus-Liebig, Gießen, Alemania). Activista y sambista. E-mail: katucha.bento@gmail.com.

Andrea Sempértegui es estudiante de doctorado en el Centro Internacional de Estudios Culturales de Posgrado (GCSC), en la Universidad Justus-Liebig en Giessen, y miembro del QDFCT (Research Network in Queer Studies, Decolonial Feminisms, and Cultural Transformations, Justus-Liebig University, Gießen, Alemania). E-mail: andrea.sempertegui@gmail.com.

Heriberto Ruiz Ponce es Profesor Inverstigador de Tiempo Completo, Instituto de Investigaciones Sociológicas (IISUABJO, Mexico). E-mail: nahuake@gmail.com

Louis Di Paolo es estudiante de doctorado en el departamento de estudios Hispanos y Latino Americanos de la Universidad Macquarie, Australia. E-mail: louis.di-paolo@mq.edu.au

[2] Para más informaciones sobre el Simposio 8/11“Descolonizando el Norte Global: Afro-Latinoamérica, el Caribe y Abya Yala en diáspora” y sus participantes consultar la programación del 56º ICA 2018, pg. 273: http://ica2018.es/mysite/wp-content/uploads/2018/07/PROGRAMA-FINAL.pdf

[3] Herstory es un concepto utilizado por feministas Negras, muy bien expuesto por Hazel V. Carby (1982) en su articulo “White Woman Listen!: Black Feminism and the Boundaries of Sisterhood”. Herstories es una manera de denunciar las ideas preconcebidas y universalizantes del feminismo hegemónico blanco, validando las interseccionalidades de identidades, opresiones y necesidades de las mujeres negras. Herstory es una forma política de validar la enunciación de conocimiento, dolor y liberación de mujeres racializadas a través de sus historias sistemáticamente invisibilizadas.

 

Referencias

Acosta, A. (2012). “Extractivismo y Neoextractivismo: Dos Caras de la Misma Maldición”. Available at: http://www.ecoportal.net (25.07.2018).

Ahmed, S. (2004a). The cultural politics of emotion. Edinburgh: Edinburgh University Press.

Ahmed, S. (2004b). Affective Economies. Social Text 1 June; 22: 2 (79): 117–139.

Bhattacharyya, G. (2018). Rethinking Racial Capitalism. Questions of Reproduction and Survival. London: Rowman & Littlefield.

Arif, I. and Wangari-Jones, P. (2018) ‘Home Office’s “Hostile Environment”: Segregates migrants and encourages racial profiling’, Politics Means Politics, 22 March. Available at: https://vip.politicsmeanspolitics.com/2018/03/22/home-offices-hostile-environment-segregates-migrants-and-encourages-racial-profiling/.

Carby, H. V. (1982). “White Woman Listen!: Black Feminism and the Boundaries of Sisterhood”, in: The Empire Strikes Back: Race and Racism in Seventies Britain, 212-235. London: Hutchinson.

Cielo, Cristina; Coba, Lisset; Vallejo Ivette (2016) “Women, Nature, and Development in Sites of Ecuador's Petroleum Circuit”Economic Anthropology, Vol. 3, Issue 1,119-132. 

Cielo, Cristina et al. (2016) “Ciudades del Milenio: ¿Inclusión o Exclusión en una Nueva Amazonía?” En: Burchardt, Hans-Jürgen et al. (eds.): Nada Dura para Siempre: Neo-extractivismo tras el Boom de las Materias Primas. Quito: Ediciones Abya-Yala, 281-316. 

Collins, P. H. (1990) Black Feminist Thought: Knowledge, Consciousness, and the Politics of Empowerment. 2nd ed. New York; London: Routledge.

Crenshaw, K. et al. (1996) Critical Race Theory: The Key Writings That Formed the Movement, Columbia Law Review. Edited by K. Crenshaw et al. Available at: http://www.jstor.org/stable/1123408.

Galindo, M. (2015). La revolución feminista se llama Despatriarcalización. (en) Feminista Siempre: Descolonización y Despatriarcalización de y desde los feminismos de Abya Yala. pg. 27-50. ACSUR-Las Segovias.

Gill, R. (1998) ‘Dialogues and differences: writing, reflexivity and the crisis of representation’, in Standpoints and Differences Essays in the Practice of Feminist Psychology, eds K. Henwood, C. Griffin & A. Phoenix, Sage, London, pp. 18–44.

Gonzalez, L. (1988) ‘Por um Feminismo Afrolatinoamericano’, Revista Isis, (July).

Gonzalez, L. and Hasenbalg, C. (1982) Lugar de negro, Coleção 2 Pontos. Available at: http://www.projetomemoria.art.br/leliaGonzalez/obras-em-pretugues/livros-publicados.jsp.

Gudynas, E. (2010) “The New Extractivism of the 21st Century. Ten Urgent Theses about Extractivism in Relation to Current South American Progressivism”.Americas Program Report, Washington, DC: Center for International Policy (Enero 2010).

Gutiérrez Rodríguez, E. (2010) Migration, domestic work and affect: a decolonial approach on value and the feminization of labor. London: Routledge.

Hall, S. (1996) Introduction: Who Needs Identity?, Questions of Cultural Identity. Edited by S. Hall and P. du Gay. London: SAGE Publications. doi: 10.4135/9781446221907.

Lorde, A. (1984). Sister Outsider. California: The Crossing Press.

Mills, C. W. (1997) The Racial Contract. Cornell University Press. Available at: http://www.jstor.org/stable/10.7591/j.ctt5hh1wj.

Mujeres Amazónicas del Centro Sur, Movilización Por la Vida. (2013). “Declaratoria del Kawsak Sacha”GONOAE: Gobierno de las Naciones de la Amazonía Ecuatoriana (CONFENAIE), Puyo-Pastaza (Octuber 2013). 

Muñoz, J. E. (2006) "Feeling Brown, Feeling Down: Latina Affect, the Performativity of Race, and the Depressive Position" In: Signs: Journal of Women in Culture and Society 31 (3): 675-688.

Muñoz, J. E. (1999). Disidentifications: Queers of color and the performance of politics. Minneapolis: University of Minnesota Press.

Phoenix, A. and Pattynama, P. (2006) 'Intersectionality', European Journal of Women's Studies, 13(3), pp. 187-192.

Puar, J. (2002). A transnational feminist critique of queer tourism. Antipode34(5), 935-946.

Quijano, A. (2000) ‘Coloniality of Power and Eurocentrism in Latin America’, International Sociology, 15(2), pp. 215–232. doi: 10.1177/0268580900015002005.

Robinson, C. (1983). Black Marxism: The Making of the Black Radical Tradition. London: Zed Books.

Svampa, M. (2011) “Modelo de desarrollo y cuestión ambiental en América Latina: categorías y escenarios en disputa”. En: Wanderley, Fernanda (ed.): El Desarrollo en Cuestión: Reflexiones desde América Latina. La Paz: CIDES / UMSA, 411-444.

Tate, S. A. (2005). Black skins, Black masks: hybridity, dialogism, performativity. Aldershot, Hants, England, Burlington, VT: Ashgate.

Tate, S. A. (2015). Black women’s bodies and the nation: race, gender and culture. Basingstoke: Palgrave Macmillan.

Taveres, E. (2016). Usaid financia actividades LGBT del país con un millón de dólares: Entre ellas está la promoción de candidatos con esas preferencias y la cámara de comercio gay. El Día, Santo Domingo, 3º de Marzo, 2016.

Vorobjovas‐Pinta, O., & Hardy, A. (2016). The evolution of gay travel research. International Journal of Tourism Research, 18(4), 409-4